jueves, 4 de septiembre de 2014
"Sanrópolis", periódico digital de San Roque, 9 de agosto de 2014.
El escritor Joaquín Santaella presenta su libro ‘Cartas de Sotogrande’
Redacción |
9 de agosto de 2014
El
Hotel Marítimo de Sotogrande acogió anoche la presentación del libro
“Cartas de Sotogrande”, de Joaquín Santaella. El acto fue organizado por
el mismo establecimiento, y se contó con la asistencia de la teniente
de alcalde delegada de Cultura y Turismo, Dolores Marchena. Además del
autor, intervinieron el doctor en Ciencias Económicas Carlos Rodríguez
Braun y la decoradora Sylvia Melián, miembro de la primera familia que
se instaló en Sotogrande.
“Sin mayores pretensiones que dar
información y entretenimiento -añadió- cuento el día a día en
Sotogrande, dividiendo el libro en las cuatro partes naturales del año:
otoño, invierno, primavera y verano. Van saliendo todo tipo de
personajes riquísimos, pero no sólo en el sentido pecuniario, sino por
su profundidad. Salen las vivencias y sentir de los camareros y de
cualquier otra persona”.
En su opinión, la vida en Sotogrande
“está marcada por la rareza de no vivir ni en el campo ni en la ciudad.
Después de cincuenta años se ha creado una sociedad diversa en la que
hay un poco de todo, y que está indudablemente marcada por su entorno.
Hoy en día Sotogrande no sería nada sin los pueblos de alrededor, y esas
poblaciones se han enriquecido con esta sociedad multicultural que ha
ido evolucionando. Precisamente ahora estamos entrando en una nueva fase
de la historia de Sotogrande que no puedo todavía denominar porque
estamos en sus inicios”.
Cuando se acaban de cumplir cincuenta
años de la fundación de Sotogrande, con esta obra se pretende dar a
conocer la vida en esta urbanización a lo largo de todo el año, y no
sólo los actos sociales que se suelen concentrar en el mes de agosto. En
la urbanización se ha generado una sociedad compleja, una sociedad que
se describe en este libro, a medio camino entre la novela y el
reportaje. “Cartas de Sotogrande” ha sido publicado en la editorial
Edinexus.
Enlace:
"Europa Sur" 9 de agosto de 2014
Joaquín Santaella recrea la vida diaria de Sotogrande en su 50º aniversario
El periodista realiza un "relataje"
literario para contar a la gente cómo se vive en la urbanización
Recuerda su origen desde la visión más actual
María E. Selva
san Roque
| Actualizado 09.08.2014 - 05:00
Joaquín Santaella, fotografiado durante la mañana de ayer en el puerto de Sotogrande.
"Es un
libro que alguien tenía que escribir después de 50 años y comprendí que
tenía muchas papeletas". Y así fue como partió la providencial
propuesta de la editorial malagueña Edinexus al periodista Joaquín
Fernández Santaella, para conmemorar así el medio siglo cumplido por la
urbanización Sotogrande. Justo allí lo presentó anoche, en ese rincón
sanroqueño en el que reside desde hace 17 años. Presentó Cartas de Sotogrande
en compañía de Carlos Rodríguez Braun, economista y colaborador de
radio, y Sylvia Melián, cuyo familia fue la primera que se asentó en la
urbanización.
Horas antes de la presentación, que tuvo lugar anoche en el Hotel Club Marítimo de Sotogrande, atendió a este diario. "Ha sido mucho trabajo pero es un libro que antes o después tenía que escribir, entonces providencialmente surgió la propuesta de la editorial y tenía muchas papeletas como residente y escritor".
A raíz de la propuesta comprendió Santaella que guardaba "un material riquísimo", que era una cantidad de cartas que tenía de una amiga que siempre le hacía la pregunta del millón: "¿tu qué haces viviendo en Sotogrande?". Y es que quizás entonces desde fuera no se entendía, y es justo a partir de ahí como inició la obra, "vengo a contarle el día a día". Partiendo de esa idea el libro cobró estructura epistolar e hizo una división en las cuatro partes naturales del año.
El punto de partida está en otoño. Santaella confiesa que a través de estas líneas aprovechó la oportunidad de "deshacer de una vez por todas la imagen de que Sotogrande es lo que se ve en la televisión en verano. Después de 50 años se ha generado una vida donde hay de todo, una sociedad diversa".
En el libro el periodista y escritor, natural de Madrid, realiza una apuesta clara por lo literario. "No es un libro de historia aunque aparecen datos históricos. Es un relato, lo que llamo relataje porque está a medias entre el relato y el reportaje. Mi objetivo ha sido contar una historia donde el lector se enganche en un texto ameno". Son 300 páginas con cuatro fotografías, una por cada carta.
Insiste además en que "es una recreación de la vida de Sotogrande a lo largo de todo el año. Salen personajes curiosísimos y contrastados, desde los camareros que dan sus testimonios, pasando por el millonario, el banquero retirado o el aristócrata. Los que conforman mi visión durante el año de Sotogrande y la mayoría son amigos".
El autor considera que Sotogrande no sería hoy nada sin el entorno en el que está ubicado, los pueblos que le rodean, el Campo de Gibraltar en general y viceversa. "Lo que me ha movido es explicar a la gente qué es esta cosa tan rara, en el mejor sentido del adjetivo, que no es ni campo, ni pueblo ni ciudad y que después de 50 años ha generado una mezcla en la que Sotogrande se ha enriquecido del aporte local de la comarca". Recuerda incluso Santaella sus primeras veces de visita a Sotogrande cuando pensaba qué era esa urbanización que tanto le recordaba a paisajes como California, matizando además que se construyó con las normas constructivas del estado de California al ser una urbanización de inspiración norteamericana.
En el libro también está presente la ironía, que es fundamental, además de anécdotas y apuntes históricos. Todo responde a la vida, desde el polo a una cena. El punto de vista de los camareros cuando llega el verano, que cambia de la noche al día cuando llega agosto. Es una rareza inusual.
En la obra Santaella recrea los orígenes de la urbanización, cuando en los años 60 Joseph McMicking, financiero y militar, decidió invertir en el sur de Europa. Buscaba un espacio con buenas comunicaciones y excelente clima y eligió San Roque. Creó un club de golf en la desembocadura del río Guadiaro y a su alrededor se construyeron las primeras viviendas, y posteriormente, con la compra de más fincas, se fue extendiendo hasta dar lugar a Sotogrande. Hace reseña además a los acontecimientos más importantes de la localidad, como la Copa Ryder de 1997, celebrada en el Valderrama Golf Club.
Santaella (Madrid, 1955), periodista por la Universidad Complutense, fue corresponsal de la Agencia EFE en Brasil y subdirector del suplemento dominical del diario ABC de Madrid, así como becado en Estados Unidos por la Fundación Marshall. Es autor de los libros Vino Torcido y The Spanish House. Está en posesión de diversos premios de relato y novela, y actualmente ejerce la profesión desde su residencia en Sotogrande.
Horas antes de la presentación, que tuvo lugar anoche en el Hotel Club Marítimo de Sotogrande, atendió a este diario. "Ha sido mucho trabajo pero es un libro que antes o después tenía que escribir, entonces providencialmente surgió la propuesta de la editorial y tenía muchas papeletas como residente y escritor".
A raíz de la propuesta comprendió Santaella que guardaba "un material riquísimo", que era una cantidad de cartas que tenía de una amiga que siempre le hacía la pregunta del millón: "¿tu qué haces viviendo en Sotogrande?". Y es que quizás entonces desde fuera no se entendía, y es justo a partir de ahí como inició la obra, "vengo a contarle el día a día". Partiendo de esa idea el libro cobró estructura epistolar e hizo una división en las cuatro partes naturales del año.
El punto de partida está en otoño. Santaella confiesa que a través de estas líneas aprovechó la oportunidad de "deshacer de una vez por todas la imagen de que Sotogrande es lo que se ve en la televisión en verano. Después de 50 años se ha generado una vida donde hay de todo, una sociedad diversa".
En el libro el periodista y escritor, natural de Madrid, realiza una apuesta clara por lo literario. "No es un libro de historia aunque aparecen datos históricos. Es un relato, lo que llamo relataje porque está a medias entre el relato y el reportaje. Mi objetivo ha sido contar una historia donde el lector se enganche en un texto ameno". Son 300 páginas con cuatro fotografías, una por cada carta.
Insiste además en que "es una recreación de la vida de Sotogrande a lo largo de todo el año. Salen personajes curiosísimos y contrastados, desde los camareros que dan sus testimonios, pasando por el millonario, el banquero retirado o el aristócrata. Los que conforman mi visión durante el año de Sotogrande y la mayoría son amigos".
El autor considera que Sotogrande no sería hoy nada sin el entorno en el que está ubicado, los pueblos que le rodean, el Campo de Gibraltar en general y viceversa. "Lo que me ha movido es explicar a la gente qué es esta cosa tan rara, en el mejor sentido del adjetivo, que no es ni campo, ni pueblo ni ciudad y que después de 50 años ha generado una mezcla en la que Sotogrande se ha enriquecido del aporte local de la comarca". Recuerda incluso Santaella sus primeras veces de visita a Sotogrande cuando pensaba qué era esa urbanización que tanto le recordaba a paisajes como California, matizando además que se construyó con las normas constructivas del estado de California al ser una urbanización de inspiración norteamericana.
En el libro también está presente la ironía, que es fundamental, además de anécdotas y apuntes históricos. Todo responde a la vida, desde el polo a una cena. El punto de vista de los camareros cuando llega el verano, que cambia de la noche al día cuando llega agosto. Es una rareza inusual.
En la obra Santaella recrea los orígenes de la urbanización, cuando en los años 60 Joseph McMicking, financiero y militar, decidió invertir en el sur de Europa. Buscaba un espacio con buenas comunicaciones y excelente clima y eligió San Roque. Creó un club de golf en la desembocadura del río Guadiaro y a su alrededor se construyeron las primeras viviendas, y posteriormente, con la compra de más fincas, se fue extendiendo hasta dar lugar a Sotogrande. Hace reseña además a los acontecimientos más importantes de la localidad, como la Copa Ryder de 1997, celebrada en el Valderrama Golf Club.
Santaella (Madrid, 1955), periodista por la Universidad Complutense, fue corresponsal de la Agencia EFE en Brasil y subdirector del suplemento dominical del diario ABC de Madrid, así como becado en Estados Unidos por la Fundación Marshall. Es autor de los libros Vino Torcido y The Spanish House. Está en posesión de diversos premios de relato y novela, y actualmente ejerce la profesión desde su residencia en Sotogrande.
Enlace:
"Europa Sur" 7 de agosto 2014
Joaquín Santaella vuelve a la comarca con su obra 'Cartas de Sotogrande'
El periodista presentará este viernes, 8 de agosto, la obra que recrea los 50 años de historia de la urbanización sanroqueña
Redacción
san Roque
| Actualizado 07.08.2014 - 05:00
Joaquín Santaella
El periodista Joaquín Fernández de Santaella presentará su libro Cartas de Sotogrande el
próximo 8 de agosto, a las 20:00 horas, en el Hotel Club Marítimo de
Sotogrande. En la obra Santaella recrea los orígenes de la urbanización,
cuando en los años 60 Joseph McMicking, financiero y militar, decidió
invertir en el sur de Europa.
Señala en el libro cómo buscaba un espacio con buenas comunicaciones y excelente clima. escogió finalmenta el municipio de San Roque. Creó un club de golf en la desembocadura del río Guadiario y a su alrededor se construyeron las primeras viviendas, y posteriormente, con la compra de más fincas, se fue extendiendo hasta dar lugar a Sotogrande.
A través de una narrativa sencilla pero muy descriptiva, el lector se puede trasladar de lleno a esos años y realizar todo un recorrido por la historia de la localidad, ya que Cartas de Sotogrande hace reseña a los acontecimientos más importantes de la localidad, como la Copa Ryder de 1997, celebrada en el Valderrama Golf Club.
Además, el libro está dividido en cuatro partes, una por estación. El objetivo de Santaella es que hable el propio Sotogrande a través del tiempo. Con esta publicación el autor conmemora los 50 años de la fundación de este rincón de San Roque.
Joaquín Fernández Santaella fue corresponsal de la Agencia EFE en Brasil, subdirector del suplemento dominical de ABC de Madrid y becado en Estados Unidos por la Fundación Marshall.
Señala en el libro cómo buscaba un espacio con buenas comunicaciones y excelente clima. escogió finalmenta el municipio de San Roque. Creó un club de golf en la desembocadura del río Guadiario y a su alrededor se construyeron las primeras viviendas, y posteriormente, con la compra de más fincas, se fue extendiendo hasta dar lugar a Sotogrande.
A través de una narrativa sencilla pero muy descriptiva, el lector se puede trasladar de lleno a esos años y realizar todo un recorrido por la historia de la localidad, ya que Cartas de Sotogrande hace reseña a los acontecimientos más importantes de la localidad, como la Copa Ryder de 1997, celebrada en el Valderrama Golf Club.
Además, el libro está dividido en cuatro partes, una por estación. El objetivo de Santaella es que hable el propio Sotogrande a través del tiempo. Con esta publicación el autor conmemora los 50 años de la fundación de este rincón de San Roque.
Joaquín Fernández Santaella fue corresponsal de la Agencia EFE en Brasil, subdirector del suplemento dominical de ABC de Madrid y becado en Estados Unidos por la Fundación Marshall.
Enlace:
Publicación en "La Revista de Sotogrande". Sotogrande, 4 de agosto de 2014
CARTAS DE SOTOGRANDE
Mayte Solan Isla
Solo
alguien que lleva muchos años viviendo en Sotogrande podría aventurarse
a abrir la caja del reloj y mostrar al mundo el singular funcionamiento
de esta urbanización. Si encima ese alguien es el escritor y
periodista Joaquín Santaella, no hay más que añadir. “Cartas de
Sotogrande”. Un libro donde el autor aúna todas las voces que dan vida
a Sotogrande para mostrar al lector la esencia de un lugar que no deja
de latir al acabar el verano. Sino todo lo contrario.
Entre el relato y el reportaje, en un género que el propio autor
denomina en clave de humor ‘relataje’, nos cuenta Santaella Sotogrande.
Lo hace a través de cuatro cartas. Epistolas que el novelista mantiene
con una amiga con el fin de explicarle algo que ésta no logra concebir:
“cómo alguien puede vivir en un lugar como Sotogrande, tan lejos de todo
y donde no siendo ni campo, pueblo ni ciudad, tampoco hay otra cosa que
hacer que pasar las mañanas jugando al golf o al bridge”.
“Es el encargo más apetecible de mi carrrera
profesional, realizado por una editorial (Edinexus) para celebrar el 50
aniversario de la urbanización en enfoque libre”. “Tenía una gran
cantidad de correspondencia con una señora amiga mía que no cesaba en
preguntarme qué hacía viviendo en Sotogrande, donde, según ella, no
había nada que hacer”. “Así, surgió el enfoque del libro, donde cuento
en tono natural y sin pretensiones como es la vida en Sotogrande todo el
año. Y, cómo aquí vivimos en la naturaleza y el tiempo lo determina
todo, dividí las cartas en cuatro partes, coincidiendo en las estaciones
del año”, explica el autor.
Con la experiencia que da llevar muchos años en la urbanización, el
escritor reúne, magistralmente, todos y cada uno de los elementos que le
dan vida y aportan ese carácter único que la define. Lo hace como mejor
se pueden hacer las cosas: con naturalidad. Enlazando con excelente
pluma las vivencias y perfiles de un sinfín de personajes de distinta
índole. Desde figuras de alta alcurnia, hasta trabajadores de ‘a pie’.
Amigos, todos, con los que este escritor ha forjado su propia vida en
Sotogrande.
“A través de los personajes quedan ampliamente reflejados los modelos
humanos que existen en Sotogrande; todas esas miradas que, de alguna
manera, le dan forma. La del nostálgico, que añora aquellos primeros
tiempos, pero sabe que eran insostenibles; la de aquel que mira el lugar
desde la crítica; la visión del residente extranjero; la del español,
y, por supuesto, la de aquellos que lo trabajan o, de alguna manera,
viven de él”, argumenta Santaella.
El protagonismo de este libro, sin embargo, y aunque pudiera
parecerlo, no lo tienen los diversos personajes que en el aparecen.
Estos son, solo, la vía que el escritor elige para contar Sotogrande.
Tanto es así, que, en repetidas ocasiones, utiliza nombres ficticios,
“porque lo importante es el mensaje, no quienes lo expresan”, puntualiza
al respecto su creador.
A través de las cartas que lo conforman, separadas por cuatro
ilustraciones que dan la bienvenida a cada nueva estación, y que han
sido realizadas en algunos casos por personas de Sotogrande, Joaquín
Santaella también aprovecha para contar la historia de la urbanización.
Lo hace de manera amena, salpicando sus relatos con interesantes
pinceladas sobre el origen y devenir de este lugar y sus alrededores.
Notas en las que no olvida incluir cuestiones de más actualidad, siempre
tratadas con delicadeza y el mayor de los respetos.
Un libro sin precedentes en este enclave y escrito para todos. Para
los que viven en Sotogrande; para los que ansían conocerlo; para los que
un día lo disfrutaron, e, incluso, para los que, de lejos, han oído
hablar de él. Un trabajo donde Santaella ha querido poner alma a este
lugar y contar más allá de lo que muestran esos focos que lo alumbran
cuando llega el verano, donde lo de menos es el detalle histórico, y lo
importante, que el lector pase un buen rato.
Joaquín Santaella
Joaquín Fernández Santaella Martín-Artajo (Madrid, 1955), periodista
por la Universidad Complutense, fue corresponsal de la Agencia EFE en
Brasil y subdirector del suplemento dominical del diario ABC de Madrid,
así como becado en Estados Unidos por la Fundación Marshall. Es autor de
los libros “Vino Torcido” (editorial Edinexus y editorial Páramo,
varias ediciones) y “The Spanish House” (editorial Rizzoli, Nueva York,
varias ediciones). Está en posesión de diversos premios de relato y
novela, y actualmente ejerce la profesión desde su residencia en
Sotogrande.
Enlace:
http://www.larevistadesotogrande.com/cartas-de-sotogrande/
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